viernes, 2 de septiembre de 2011

EVANGELIO DEL SÁBADO XXII DEL T. ORDINARIO 3 DE SEPTIEMBRE SAN GREGORIO I MAGNO PAPA


¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?





Proclamación del santo Evangelio según san Lucas: 6, 1-5


Un sábado, Jesús iba atravesando unos sembrados y sus discípulos arrancaban espigas al pasar, las restregaban entre las manos y se comían los granos. Entonces unos fariseos les dijeron: "¿Por qué hacen lo que está prohibido hacer en sábado?". Jesús les respondió: "¿Acaso no han leído lo que hizo David una vez que tenían hambre el y sus hombres? Entró en el templo y tornando los panes sagrados, que sólo los sacerdotes podían comer, comió de ellos y les dio también a sus hombres".



Y añadió: "El Hijo del hombre también es dueño del sábado". 



Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.

jueves, 1 de septiembre de 2011

EVANGELIO DEL VIERNES XXII DEL T. ORDINARIO 2 DE SEPTIEMBRE


Vendrá un día en que les quiten al esposo y entonces sí ayunarán.






Proclamación del santo Evangelio según san Lucas: 5, 33-39

En aquel tiempo, los fariseos y los escribas le preguntaron a Jesús: "¿Por qué los discípulos de Juan ayunan con frecuencia y hacen oración, igual que los discípulos de los fariseos, y los tuyos, en cambio, comen y beben?". Jesús les contestó: "¿Acaso pueden ustedes obligar a los invitados a una boda a que ayunen, mientras el esposo está con ellos? 

Vendrá un día en que les quiten al esposo, y entonces sí ayunarán". Les dijo también una parábola: "Nadie rompe un vestido nuevo para remendar uno viejo, porque echa a perder el nuevo, y al vestido viejo no le queda el remiendo del nuevo. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino nuevo revienta los odres y entonces el vino se tira y los odres se echan a perder. El vino nuevo hay que echarlo en odres nuevos y así se conservan el vino y los odres. Y nadie, acabando de beber un vino añejo, acepta uno nuevo, pues dice: 'El añejo es mejor' ".

 Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


PALABRA DE DIOS DIARIA


MISAL DIARIO

EVANGELIO DEL JUEVES XXII DEL T. ORDINARIO 1 DE SEPTIEMBRE


Dejándolo todo, lo siguieron.




Proclamación
del santo Evangelio según san Lucas: 5, 1-11



En aquel tiempo, Jesús estaba a orillas del lago de Genesaret y la gente se agolpaba en torno suyo para oír la palabra de Dios. Jesús vio dos barcas que estaban junto a la orilla. Los pescadores habían desembarcado y estaban lavando las redes. Subió Jesús a una de las barcas, la de Simón, le pidió que la alejara un poco de tierra, y sentado en la barca, enseñaba a la multitud.


Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: "Lleva la barca mar adentro y echen sus redes para pescar". Simón replicó: "Maestro, hemos trabajado toda la noche y no hemos pescado nada; pero, confiado en tu palabra echaré las redes". Así lo hizo y cogieron tal cantidad de pescados, que las redes se rompían. Entonces hicieron señas a sus compañeros, que estaban en la otra barca, para que vinieran a ayudarlos. Vinieron ellos y llenaron tanto las dos barcas, que casi se hundían.



Al ver esto, Simón Pedro se arrojó a los pies de Jesús y le dijo: "¡Apártate de mi, Señor, porque soy un pecador!". 

Porque tanto él como sus compañeros estaban llenos de asombro, al ver la pesca que habían conseguido. Lo mismo les pasaba a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón.


Entonces Jesús le dijo a Simón: "No temas; desde ahora serás pescador de hombres". Luego llevaron las barcas a tierra, y dejándolo todo, lo siguieron.


 Palabra del Señor.


 Gloria a ti, Señor Jesús.


PALABRA DE DIOS DIARIA


MISAL DIARIO