sábado, 17 de febrero de 2018

EVANGELIO EL SÁBADO DESPUÉS DE CENIZA T. DE CUARESMA 17 DE FEBRERO

No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.







Proclamación del santo Evangelio según san Lucas: 5, 27-32


En aquel tiempo, vio Jesús a un publicano, llamado Leví (Mateo), sentado en su despacho de recaudador de impuestos, y le dijo: "Sígueme". Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.


Leví ofreció en su casa un gran banquete en honor de Jesús, y estaban a la mesa, con ellos, un gran número de publicanos y otras personas. Los fariseos y los escribas criticaban por eso a los discípulos, diciéndoles: "¿Por qué comen y beben con publicanos y pecadores?" Jesús les respondió: "No son los sanos los que necesitan al médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan".

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.




viernes, 16 de febrero de 2018

EVANGELIO DEL VIERNES DESPUÉS DE CENIZA T, DE CUARESMA 16 DE FEBRERO

Cuando les quiten al esposo, entonces ayunarán.




SANTA JULIANA VIRGEN Y MÁRTIR

Proclamación del santo Evangelio según san Mateo: 9, 14-15

En aquel tiempo, los discípulos de Juan fueron a ver a Jesús y le preguntaron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, mientras nosotros y los fariseos sí ayunamos?" Jesús les respondió: "¿Cómo pueden llevar luto los amigos del esposo, mientras él está con ellos? Pero ya vendrán días en que les quitarán al esposo, y entonces sí ayunarán". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.




jueves, 15 de febrero de 2018

EVANGELIO DEL JUEVES DESPUÉS DE CENIZA T. DE CUARESMA 15 DE FEBRERO

El que pierda su vida por mí, la salvará







Proclamación del santo Evangelio según san Lucas: 9, 22-25


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Es necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, que sea rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, que sea entregado a la muerte y que resucite al tercer día".


Luego, dirigiéndose a la multitud, les dijo; "Si alguno quiere acompañarme, que no se busque a sí mismo, que tome su cruz de cada día y me siga.

Pues el que quiera conservar para sí mismo su vida, la perderá; pero el que la pierda por mi causa, ése la encontrará. En efecto, ¿de qué le sirve al hombre ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo o se destruye?"

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.