domingo, 3 de marzo de 2019

EVANGELIO DEL DOMINGO VIII DEL T. ORDINARIO 3 DE MARZO

La boca habla de lo que está lleno el corazón.








Proclamación del santo Evangelio según san Lucas: 6, 39-45


En aquel tiempo, Jesús propuso a sus discípulos este ejemplo: "¿Puede acaso un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un hoyo? El discípulo no es superior a su maestro; pero cuando termine su aprendizaje, será como su maestro. 


¿Por qué ves la paja en el ojo de tu hermano y no la viga que llevas en el tuyo? ¿Cómo te atreves a decirle a tu hermano: 'Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo', si no adviertes la viga que llevas en el tuyo? ¡Hipócrita! Saca primero la viga que llevas en tu ojo y entonces podrás ver, para sacar la paja del ojo de tu hermano. 

No hay árbol bueno que produzca frutos malos, ni árbol malo que produzca frutos buenos. Cada árbol se conoce por sus frutos. No se recogen higos de las zarzas, ni se cortan uvas de los espinos. 

El hombre bueno dice cosas buenas, porque el bien está en su corazón; y el hombre malo dice cosas malas, porque el mal está en su corazón, pues la boca habla de lo que está lleno el corazón". 

Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.





sábado, 2 de marzo de 2019

EVANGELIO DEL SÁBADO VII DEL T. ORDINARIO 2 DE MARZO

El que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él.





SANTA INÉS DE BOHEMIA O DE PRAGA PRINCESA Y ABADESA

Proclamación del santo Evangelio según san Marcos: 10,13-16


En aquel tiempo, la gente le llevó a Jesús unos niños para que los tocara, pero los discípulos trataban de impedirlo.



Al ver aquello, Jesús se disgustó y les dijo: "Dejen que los niños se acerquen a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios es de los que son como ellos. Les aseguro que el que no reciba el Reino de Dios como un niño, no entrará en él".

Después tomó en brazos a los niños y los bendijo im-poniéndoles las manos.

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.





viernes, 1 de marzo de 2019

EVANGELIO DEL VIERNES VII DEL T. ORDINARIO 1 DE MARZO

Lo que Dios unió, que no lo separe el hombre.









Proclamación del santo Evangelio según san Marcos: 10, 1-12


En aquel tiempo, se fue Jesús al territorio de Judea y Transjordania, y de nuevo se le fue acercando la gente; él los estuvo enseñando, como era su costumbre. Se acercaron también unos fariseos y le preguntaron, para ponerlo a prueba: "¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su esposa?"


Él les respondió: "¿Qué les prescribió Moisés?" Ellos contestaron: "Moisés nos permitió el divorcio mediante la entrega de un acta de divorcio a la esposa". Jesús les dijo: "Moisés prescribió esto, debido a la dureza del corazón de ustedes. Pero desde el principio, al crearlos, Dios los hizo hombre y mujer. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su esposa y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por eso, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre".

Ya en casa, los discípulos le volvieron a preguntar sobre el asunto. Jesús les dijo: "Si uno se divorcia de su esposa y se casa con otra, comete adulterio contra la pri-mera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio".

Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.


PALABRA DE DIOS DIARIA