viernes, 22 de enero de 2016

EVANGELIO DEL VIERNES II DEL T. ORDINARIO 22 DE ENERO

Jesús llamó a los que él quiso, para que se quedaran con él.




SAN VICENTE DIÁCONO Y MÁRTIR

Proclamación del santo Evangelio según san Marcos: 3, 13-19

En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que él quiso, y ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con él, para mandarlos a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios.

Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el nombre de Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes dio el nombre de Boanergues, es decir "hijos del trueno"; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y a Judas Iscariote, que después lo traicionó. 

Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.



jueves, 21 de enero de 2016

EVANGELIO DEL JUEVES II DEL T. ORDINARIO 21 DE ENERO SANTA INÉS VIRGEN Y MÁRTIR

Los espíritus inmundos gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios". Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran.




SANTA INÉS VIRGEN Y MÁRTIR


Proclamación del santo Evangelio según san Marcos: 3, 7-12

En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, seguido por una muchedumbre de galileos. Una gran multitud, procedente de Judea y Jerusalén, de Idumea y Transjordania y de la parte de Tiro y Sidón, habiendo tenido noticias de lo que Jesús hacía, se trasladó a donde él estaba.

Entonces rogó Jesús a sus discípulos que le consiguieran una barca para subir en ella, porque era tanta la multitud, que estaba a punto de aplastarlo.

En efecto, Jesús había curado a muchos, de manera que todos los que padecían algún mal, se le echaban encima para tocarlo. Cuando los poseídos por espíritus inmundos lo veían, se echaban a sus pies y gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios". Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran. 

Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.



miércoles, 20 de enero de 2016

EVANGELIO DEL MIÉRCOLES II DEL T. ORDINARIO 20 DE ENERO

Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?




SAN FABIÁN PAPA Y SAN SEBASTIÁN MÁRTIRES

Proclamación del santo Evangelio según san Marcos: 3, 1-6

En aquel tiempo, Jesús entró en la sinagoga, donde había un hombre que tenía tullida una mano. Los fariseos estaban espiando a Jesús para ver si curaba en sábado y poderlo acusar. Jesús le dijo al tullido: "Levántate y ponte allí en medio".

Después les preguntó: "¿Qué es lo que está permitido hacer en sábado, el bien o el mal? ¿Se le puede salvar la vida a un hombre en sábado o hay que dejarlo morir?" Ellos se quedaron callados. Entonces, mirándolos con ira y con tristeza, porque no querían entender, le dijo al hombre: "Extiende tu mano". La extendió, y su mano quedó sana.

Entonces se salieron los fariseos y comenzaron a hacer planes, con los del partido de Herodes, para matar a Jesús. 

Palabra del Señor.


Gloria a ti, Señor Jesús.