miércoles, 4 de julio de 2012

EVANGELIO DEL JUEVES XIII DEL T. ORDINARIO 5 DE JULIO


La gente glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.



Proclamación del santo Evangelio según san Mateo: 9, 1-8


En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad.
En esto, trajeron a donde Él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: "Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados".

Al oír esto, algunos escribas pensaron: "Este hombre está blasfemando". Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir ‘Se te perdonan tus pecados', o decir 'Levántate y anda'? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, —le dijo entonces al paralítico-: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa".

Él se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.





1 comentario:

  1. Gracias Señor porque cada vez que recibimos tu bendición que nos absuelve, perdonando nuestros pecados, nos haces el milagro de resucitarnos el alma,cuantas veces muerta.

    ResponderEliminar