martes, 8 de noviembre de 2011

EVANGELIO DEL MIÉRCOLES XXXII DEL T. ORDINARIO 9 DE NOVIEMBRE LA DEDICACIÓN DE LA BASÍLICA DE SAN JUAN DE LETRÁN


Jesús hablaba del templo de su cuerpo.





Proclamación del santo Evangelio según san Juan: 2, 13-22


Cuando se acercaba la Pascua de los judíos, Jesús llegó a Jerusalén y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas con sus mesas. Entonces hizo un látigo de cordeles y los echó del templo, con todo y sus ovejas y bueyes; a los cambistas les volcó las mesas y les tiró al suelo las monedas; y a los que vendían palomas les dijo: "Quiten todo de aquí y no conviertan en un mercado la casa de mi Padre".



En ese momento, sus discípulos se acordaron de lo que estaba escrito: El celo de tu casa me devora.



Después intervinieron los judíos para preguntarle: "¿Qué señal nos das de que tienes autoridad para actuar así?". Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo reconstruiré". Replicaron los judíos: "Cuarenta y seis años se ha llevado la construcción del templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".



Pero El hablaba del templo de su cuerpo. Por eso, cuando resucitó Jesús de entre los muertos, se acordaron sus discípulos de que había dicho aquello y creyeron en la Escritura y en las palabras que Jesús había dicho.

 Palabra del Señor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario