viernes, 29 de julio de 2011

EVANGELIO DEL SÁBADO XVII DEL T. ORDINARIO 30 DE JULIO


Herodes mandó degollar a Juan. Los discípulos de Juan fueron a avisarle a Jesús.






Proclamación del santo Evangelio según san Mateo: 14, 1-12



En aquel tiempo el rey Herodes oyó lo que contaban de Jesús y les dijo a sus cortesanos:



"Es Juan el Bautista, que ha resucitado de entre los muertos y por eso actúan en él fuerzas milagrosas".

Herodes había apresado a Juan y lo había encadenado en la cárcel por causa de Herodías, la mujer de su hermano Filipo, pues Juan le decía a Herodes que no le estaba permitido tenerla por mujer. Y aunque quería quitarle la vida, le tenía miedo a la gente, porque creían que Juan era un profeta.

Pero llegó el cumpleaños de Herodes, y la hija de Herodías bailó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que le pidiera. Ella, aconsejada por su madre, le dijo:

"Dame, sobre esta bandeja, la cabeza de Juan el Bautista".

El rey se entristeció, pero a causa de su juramento por no quedar mal con los invitados, ordenó que se la dieran; y entonces mandó degollar a Juan en la cárcel. Trajeron, pues, la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven y ella se la llevó a su madre.

Después vinieron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo, lo sepultaron, y luego fueron a avisarle a Jesús. 


Palabra del Señor.


 Gloria a ti, Señor Jesús.


PALABRA DE DIOS DIARIA


MISAL DIARIO

No hay comentarios.:

Publicar un comentario