miércoles, 29 de junio de 2011

EVANGELIO DEL JUEVES XII DEL T. ORDINARIO 30 DE JUNIO


La gente glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres.







Proclamación del santo Evangelio según san Mateo: 9, 1-8


En aquel tiempo, Jesús subió de nuevo a la barca, pasó a la otra orilla del lago y llegó a Cafarnaúm, su ciudad. 

En esto, trajeron a donde Él estaba a un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico: "Ten confianza, hijo. Se te perdonan tus pecados". Al oír esto, algunos escribas pensaron: "Este hombre está blasfemando". 

Pero Jesús, conociendo sus pensamientos, les dijo: "¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿Qué es más fácil: decir 'Se te perdonan tus pecados', o decir 'Levántate y anda'? Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados, —le dijo entonces al paralítico—: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa". 

Él se levantó y se fue a su casa. Al ver esto, la gente se llenó de temor y glorificó a Dios, que había dado tanto poder a los hombres


Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.


PALABRA DE DIOS DIARIA


MISAL DIARIO

No hay comentarios.:

Publicar un comentario