sábado, 9 de octubre de 2010

LECTURAS DEL XXVIII DOMINGO ORDINARIO C

Primera Lectura
Lectura del segundo libro de
los Reyes (5, 14-17)
En aquellos días, Naamán, el general del ejército de Siriaque estaba leproso, se baño siete veces en el Jordán, como le había dicho Eliseo, el hombre de Dios, y su carne quedó limpia como la de un niño.
Volvió con su comitivadonde estaba el hombre de Dios y se le presentó diciendo: “Ahora que no hay más Dios que el de Israel. Te pido que aceptes estos regalos de parte de tu siervo”.
Pero Eliseo contestó: “Juro por el Señor, en cuya presencia estoy, que no aceptaré nada”. Y por más que Naamán insistía, Eliseo no aceptó nada.
Entonces Naamán le dijo:
Ya que te niegas, concédeme al menos que me den unos sacos con tierra de este lugar, los que puedan llevar un par de mulas. La usaré para construir un altar al Señortu Dios, pues a ningún otro dios volveré a ofrecer más sacrificios”.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial
Salmo 97
El Señor nos ha mostrado
su amor y su lealtad.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria.
El Señor nos ha mostrado
su amor y su lealtad.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha reveladolas naciones su justiciaUna vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel.
El Señor nos ha mostrado
su amor y su lealtad.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor.
El Señor nos ha mostrado
su amor y su lealtad.

Segunda Lectura
Lectura de la segunda carta
del apóstol san Pablo a
Timoteo (2, 8-13)
Querido hermano: Recuerda siempre que Jesucristodescendiente de David, resucitó de entre los muertosconforme al Evangelio que yo predico. Por este Evangelio sufro hasta llevar cadenascomo un malhechor; pero la palabra de Dios no está encadenada. Por eso lo sobrellevo todo por amor a los elegidos, para que ellos también alcancen en Cristo Jesús la salvación, y con ella, la gloria eterna.
Es verdad lo que decimos:
“Si morimos con él, viviremos con él; si nos mantenemos firmes, reinaremos con él; si lo negamos, él también nos negará; si le somos infielesél permanece fiel, porque no puede contradecirse a  mismo”.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Den gracias siempre, unidos a Cristo Jesús, pues esto es lo que Dios quiere que ustedes hagan.
Aleluya.

Evangelio
Lectura del santo Evangelio
según san Lucas (17, 11-19)
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, cuando Jesús iba de caminoJerusalén, pasó entre Samaria y Galilea. Estaba cerca de un pueblo, cuando le salieron al encuentro diez leprosos, los cuales se detuvieron a lo lejos y a gritos le decían: “Jesús, maestro, ten compasión de nosotros”.
Al verlos, Jesús les dijo:
Vayan a presentarse a los sacerdotes”. Mientras iban de camino, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, al ver que estaba curado, regresóalabando a Dios en voz alta, se postró a los pies de Jesús y le dio las gracias.ese era un samaritano.
Entonces dijo Jesús: “¿No eran diez los que quedaron limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadiefuera de este extranjero, que volviera para dar gloria a Dios?”
Después le dijo al samaritano:
Levántate y vete. Tu fe te ha salvado”.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario