jueves, 14 de diciembre de 2017

EVANGELIO DEL JUEVES II DE ADVIENTO 14 DE DICIEMBRE SAN JUAN DE LA CRUZ PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA

No ha habido ninguno más grande que Juan el Bautista.




SAN JUAN DE LA CRUZ PRESBÍTERO Y DOCTOR DE LA IGLESIA

Proclamación del santo Evangelio según san Mateo: 11, 11-15

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: "Yo les aseguro que no ha surgido entre los hijos de una mujer ninguno más grande que Juan el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los cielos exige esfuerzo, y los esforzados lo conquistarán. Porque todos los profetas y la ley profetizaron, hasta Juan; y si quieren creerlo, él es Elías, el que habría de venir. El que tenga oídos que oiga". 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.




miércoles, 13 de diciembre de 2017

EVANGELIO DEL MIÉRCOLES II DE ADVIENTO 13 DE DICIEMBRE SANTA LUCÍA VIRGEN Y MÁRTIR

Vengan a mí, todos los que están fatigados.








Proclamación del santo Evangelio según san Mateo: 11, 28-30

En aquel tiempo, Jesús dijo: "Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera". 


Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.




martes, 12 de diciembre de 2017

EVANGELIO DEL MARTES II DE ADVIENTO 12 DE DICIEMBRE SOLEMNIDAD DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE PATRONA DE AMÉRICA

Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.







Proclamación del santo Evangelio según san Lucas: 1, 39-48


En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la criatura saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo y, levantando la voz, exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor". Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava".


Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.