sábado, 20 de enero de 2018

EVANGELIO DEL SÁBADO II DEL T. ORDINARIO 20 DE ENERO MISA POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS C

Sus parientes decían que se había vuelto loco.





SAN FABIÁN PAPA Y SAN SEBASTIÁN MÁRTIRES


Proclamación el santo Evangelio según san Marcos: 3, 20-21

En aquel tiempo, Jesús entró en una casa con sus discípulos y acudió tanta gente, que no los dejaban ni comer. Al enterarse sus parientes, fueron a buscarlo, pues decían que se había vuelto loco. 

Palabra del Señor. 


Gloria a ti, Señor Jesús.




viernes, 19 de enero de 2018

EVANGELIO DEL VIERNES II DEL T. ORDINARIO 19 DE ENERO MISA POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS B

Jesús llamó a los que él quiso, para que se quedaran con él.







Proclamación del santo Evangelio según san Marcos: 3, 13-19


En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que él quiso, y ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con él, para mandarlos a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios.


Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el nombre de Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes dio el nombre de Boanergues, es decir "hijos del trueno"; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y a Judas Iscariote, que después lo traicionó. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.




jueves, 18 de enero de 2018

EVANGELIO DEL JUEVES II DEL T. ORDINARIO 18 DE ENERO MISA POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS "A"

Los espíritus inmundos gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios". Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran.








Proclamación del santo Evangelio según san Marcos: 3, 7-12


En aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, seguido por una muchedumbre de galileos. Una gran multitud, procedente de Judea y Jerusalén, de Idumea y Transjordania y de la parte de Tiro y Sidón, habiendo tenido noticias de lo que Jesús hacía, se trasladó a donde él estaba.



Entonces rogó Jesús a sus discípulos que le consiguieran una barca para subir en ella, porque era tanta la multitud, que estaba a punto de aplastarlo.

En efecto, Jesús había curado a muchos, de manera que todos los que padecían algún mal, se le echaban encima para tocarlo. Cuando los poseídos por espíritus inmundos lo veían, se echaban a sus pies y gritaban: "Tú eres el Hijo de Dios". Pero Jesús les prohibía que lo manifestaran. 

Palabra del Señor. 

Gloria a ti, Señor Jesús.